La Agencia Tributaria usará la IA
contra el fraude fiscal y aduanero

La institución tiene previsto incorporar esta tecnología en sus operaciones, “garantizando la supervisión humana en todas las etapas del proceso”


Arantxa García

Madrid | 28 de marzo de 2024

La Agencia Tributaria está a punto de dar un gran paso hacia la modernización y la eficiencia en sus operaciones. Según el Plan Estratégico 2024-2027, la institución tiene previsto incorporar la Inteligencia Artificial (IA) como una herramienta fundamental en su desarrollo tecnológico. Esta decisión se basa en su reconocimiento de la IA como “una tecnología transformadora esencial para mejorar la eficacia y eficiencia en la consecución de los objetivos tributarios y aduaneros”.

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es el enfoque estratégico que la Agencia Tributaria está adoptando hacia la IA. Según apunta la institución, el uso de esta herramienta “estará alineado” con su visión, misión y objetivos, y “se desarrollará conforme al marco normativo vigente”. Además, “se priorizará la mejora del servicio a los ciudadanos y la eficacia administrativa en todas las acciones relacionadas con la IA”.

En cuanto a la implementación específica de la IA en las operaciones de la Agencia Tributaria, se prevé su utilización en la prevención y lucha contra el fraude fiscal y aduanero. La IA se empleará para aplicar tecnologías analíticas avanzadas, como el tratamiento masivo de datos, análisis de redes y sistemas de análisis de riesgos, con el fin de identificar posibles casos de fraude “de manera más eficiente y efectiva”.

A pesar del papel crucial que desempeñará la IA en la detección y prevención del fraude, “se garantizará la supervisión humana en todas las etapas del proceso”: “Todas las decisiones finales serán adoptadas por personas, asegurando así la integridad y transparencia en las operaciones de la Agencia Tributaria”. Es decir, aunque la IA desempeñará un papel fundamental en sus operaciones, las actuaciones administrativas automatizadas “no dependerán exclusivamente del resultado de un sistema de IA”.

La estrategia se basa en un enfoque human centric, que prioriza “un uso seguro y ético de la IA, respetando los derechos de los ciudadanos y aplicando principios éticos y valores institucionales”. En consecuencia, se hará especial hincapié “en la seguridad y control de la IA, con el desarrollo de proyectos por equipos multidisciplinares y la integración de sistemas de IA en las infraestructuras tecnológicas existentes”. Detrás de la decisión anida “el crecimiento exponencial de esta tecnología debido al aumento de datos disponibles, avances en sistemas de computación y el desarrollo de nuevos algoritmos”.




+